Reflexiones sobre la Danza Oriental, por La Negra

REFLEXIONES SOBRE DANZA ORIENTAL

La Danza Oriental fue en sus orígenes una danza femenina bailada por mujeres, entre mujeres y para mujeres (podemos decir que con seguridad viene de antiguos rituales de la fertilidad o danzas pélvicas, esta segunda forma de llamarla me parece más honesta. Cuando decimos “rituales de fertilidad” me suena a trampa semántica como tantas… Sin querer estamos tiñendo con nuestros conceptos actuales algo que se nos escapa en en tiempo y espacio. Al decir “fertilidad” TAL VEZ estemos excluyendo cosas que podrían haber sido significativas) Con cierta pena confieso esta opinión que como tal es personal y discutible: esta preciosa danza femenina, hoy en día se manifiesta en nuestros escenarios como una expresión de una energía masculina -en claro estado de neurosis- obsesionada por la exactitud; una fuerte carga -casi violenta- de competitividad; una rapidez frenética; una clara desconexión con el sentir más profundo. Lejos estamos de experimentar hoy en día ciertas características tan femeninas como: la improvisación, la expresión libre, “lo redondo”, la lentitud -o tempos más “orgánicos”- o unas preciosas manos que dibujan y curan en el aire sin más, además de una alegría intrínseca e independiente de metas, expectativas y objetivos.
Nuestra querida y preciosa Danza del Vientre que ha sobrevivido a fanatismos y cambios diversos -conquistas incluidas-, hoy sufre un ataque disimulado y engañoso. Tal vez no sea diferente del ataque que nosotras mismas las mujeres nos hacemos al no acoger con ternura y pasión nuestro costado femenino (en necesario equilibrio con la energía masculina), acunando a la niña que fuimos y erigiendo a la mujer que somos (o que nos gustaría ser y anida en nosotros), honrando y reconociendo el linaje humano y femenino que nos sostiene, con todas las paradojas y contradicciones existentes.

La Negra

One Reply to “Reflexiones sobre la Danza Oriental, por La Negra”

  1. Estoy de acuerdo con el artículo. Ojalá que poco a poco vuelvan esas “ansias” de mostrar el alma bailando y no solo intentar ser la que hace más acentos o un shimmy más potente.
    Saludos!!

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