A mi me gusta bailar…

A mi me gusta bailar, Amo la Danza.

Bailo desde siempre, y casi siempre bailo.

Bailar te abre. Abre el cuerpo, los músculos, el esqueleto. Aire, agua y sangre circulan con ritmo. Eso es Vida.

Bailar abre el corazón y abre la mente.

Bailar puede abrir ventanitas por las que asomarse, y también puertas a universos infinitos repletos de colores y formas, de emociones y sensaciones, acercándonos a veces a Eso Primordial.

Bailar es mover el cuerpo, instrumento que todos compartimos.

Bailar es habitar ese cuerpo, darle vida, y así habitar los lugares en los que nos movemos.

Bailar entonces es vivir en pura presencia… y da igual dónde o cuándo, lo que importa es el cómo.

Bailar con lo que la vida te presenta cada día, bailar con el día en blanco que cada amanecer se te presenta por delante, dejándote sorprender por cada paso, con el ritmo preciso hecho a medida de cada instante eterno, y otro ritmo, y otro… ritmos libres que construyen danzas, danzas que hay que bailar, vivir y amar a fondo.

Y cuando llegas al estudio de danza, ahí abres, te entregas y Bailas, con atención, cariño y disfrute, apreciando cada gesto.

Y cuando llegas a la escena, y te entregas y Bailas… Bailas haciendo el amor con cada átomo de tu ser y del mundo.

 

Cristina Manrique Sales
Barcelona, 14 de septiembre de 2017

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